domingo, 6 de septiembre de 2009

Compartiendo mis gratas molestias con la soledad


Si no estoy seguro,

de hacerlo todo bien,

pero tú,

tú que siempre denotas estarlos,

con tus palabras de arma blanca

que frenan mis protestas “forajidas”

sin revolución

porque tú, solo tú

tienes siempre

la plena seguridad

de estar…segura; pero,

si por tu seguridad

esa con la cual te envuelves,

la cual hace, que cada vez

te vea cerca y lejos de mí.

Pero si se supone

que estar contigo

es estar de a dos,

con quien sigo este camino de dos?

si me dices:

“que no¡ que no eres tu¡

que soy yo¡”,

y yo a quien reclamo

todos estas heridas

que solo tú puedes sanar

y yo a quien me quejo

si solo quiero tenerte a mi lado,

y yo¡ y yo…

Yo que ya no siento

si tú corazón ya no late,

yo que estoy empotrado a tu perfil;

a tu alma,

esa alma que han destrozado muchos

y con la cual

he firmado el pacto de pasarme la vida

recogiendo lo poco que van dejando

los que te van acabando,

juntándolos, cociéndolos

y devolviéndotelos con un beso,

un beso que esta confundido

porque no conocía tantos sentimientos,

no pensaba que el delirio

se mezclara con tristezas,

el placer con lágrimas

y todos esos

que solo tú me puedes causar.

Y que hago ahora?

que dependo de tu aire,

y que hago ahora?

sino quiero dejarte

y que hago ahora?

que no se que hacer.

Si lo hago, te alejas

hasta que la ultima ceniza

vuelva a encender la fogata

que te guiara de nuevo

a este camino;

camino de dos,

en el cual me has dejado solo.

(antrex)

No hay comentarios:

Publicar un comentario